Guía · revisada en noviembre de 2026
El termo no calienta o gotea: qué le pasa y qué tiene arreglo
Sin agua caliente o con un charco debajo del termo. Según por dónde gotee o qué haya dejado de funcionar, se arregla con una pieza o toca cambiarlo.
Si no calienta: mira primero la luz
Antes de pensar en averías, comprueba el cuadro eléctrico: muchos termos van en un circuito propio y basta con que haya saltado su automático o el diferencial. Si al subirlo vuelve a saltar enseguida, no insistas: hay una derivación, normalmente en la resistencia, y seguir subiéndolo no lo arregla.
Mira también si el piloto del termo se enciende y si el mando del termostato está en su sitio. Hay modelos con un termostato de seguridad que corta cuando el agua se calienta de más y que tiene su propio botón de rearme, detrás de la tapa; si salta a menudo, el termostato principal está fallando.
- Automático o diferencial del termo, en el cuadro.
- Piloto encendido y mando del termostato en su posición.
- Si el automático vuelve a saltar, deja el termo desconectado y llama.
El piloto está encendido pero el agua sale fría
Si el piloto se enciende, al termo le llega corriente y el termostato está pidiendo calor, así que el fallo está casi siempre en la resistencia. En la mayoría de modelos la luz va conectada junto a ella: el piloto puede lucir con normalidad aunque la resistencia esté quemada y no caliente nada.
Si el agua sale tibia en lugar de fría, lo normal es que la resistencia esté envuelta en cal y caliente poco, o que el termostato esté descalibrado o puesto al mínimo. También pasa cuando se gasta más agua caliente de la que da el termo: con varias duchas seguidas, un termo pequeño se queda sin agua caliente aunque funcione bien.
Si el piloto está apagado, el problema es otro: no le llega corriente, y hay que mirar el automático del cuadro, o ha saltado el termostato de seguridad, que se rearma con su botón detrás de la tapa.
- Piloto encendido y agua fría: casi siempre, la resistencia quemada.
- Agua tibia: cal en la resistencia, termostato descalibrado o termo pequeño para el consumo.
- Piloto apagado: automático del cuadro o termostato de seguridad saltado.
Resistencia y termostato: piezas que se cambian
Cuando el termo tiene corriente pero el agua sale fría o solo tibia, lo habitual es la resistencia, quemada o envuelta en cal, o el termostato que ya no da la orden de calentar. Las dos son piezas que se cambian sin sustituir el termo, siempre que el depósito esté sano y la pieza se encuentre para ese modelo.
Es trabajo con agua y electricidad a la vez: hay que cortar la corriente, vaciar el termo y desmontar la brida. Si no lo has hecho nunca, mejor que lo haga alguien que sí, porque una junta mal apretada al volver a montar es una fuga asegurada.
Si gotea por la válvula de seguridad
La válvula de la entrada de agua fría está hecha para soltar algo de agua mientras el termo calienta: el agua caliente ocupa más y por ahí alivia la presión. Unas gotas durante el calentamiento son normales y no hay que taponarla nunca, porque es lo que protege el depósito.
Si en lugar de unas gotas sale un chorro continuo, o gotea a todas horas aunque el termo no esté calentando, puede ser la propia válvula, gastada o con cal, o que la presión de la red de tu zona sea alta. Lo primero se arregla cambiando la válvula; lo segundo, con un reductor de presión o un vaso de expansión.
Si gotea por el cuerpo del termo: no tiene arreglo
Cuando el agua sale del propio depósito, por la carcasa o por abajo y no por una conexión, el calderín está perforado por dentro. Eso no se suelda ni se parchea de forma fiable: la corrosión sigue avanzando y el goteo acaba en fuga. Toca cambiar el termo, y cuanto antes, si está colgado sobre algo que se pueda estropear.
Mientras tanto, corta la corriente del termo y cierra su llave de entrada de agua fría. Si no tiene llave propia, cierra la general de la vivienda cuando no estéis usando agua.
Cuándo compensa cambiarlo
Si el termo tiene muchos años, el agua sale con color o con olor y además falla una pieza, lo razonable suele ser cambiarlo en vez de seguir reparando. Un termo nuevo de la misma capacidad se monta aprovechando las tomas que ya tienes, y es el momento de revisar la válvula y la toma eléctrica.
Te decimos las dos opciones, reparar o cambiar, con lo que va incluido en cada una, para que decidas tú. Mándanos una foto de la placa del termo y de por dónde gotea y te orientamos antes de ir.
