Trabajos habituales de albañilería
La albañilería sostiene el resultado final: si la base no queda bien, puertas, pintura, suelos y revestimientos sufren.
- Demoliciones interiores, rozas, tapados y preparación de instalaciones.
- Tabiquería, recrecidos, nivelaciones y pequeños cerramientos.
- Alicatados, pavimentos y encuentros en baños o cocinas.
- Remates de obra después de fontanería, electricidad o puertas.
